El Enemigo Interior

Sesión 8

Muerte en el Reik (III)

Como los jugadores estaban entretenidos repartiéndose el botín, no prestaron atención y cayeron en una emboscada bastante chapucera que montaron algunos de los goblins.
Jinete de Lobo

Fenni junto con los dos enanos que todavía estaban en condiciones de luchar decidieron salir a por un goblin que parecía estar fuera esperando a alguno de los de dentro.

Nada más salir les recibieron con una andanada de proyectiles asi, que el prospector y uno de los enanos decidieron retirarse hasta las puertas (el otro enano decidió hacer una carga… suicida) y establecer esperarlos allí.

Con un poco de ayuda de los pistoletazos de Albrecht, las flechas de Irwing y los projectiles de Klara consiguieron acabar con casi todos y hacer huir al resto.

Tras un tiempo después del anochecer llegaron los refuerzos enanos que estaban esperando pero acompañados por la milicia local y una turba enfervorizada de pueblerinos que habían sido alertados por la pareja que liberada unas horas antes de la mansión.

Al ver a los jugadores sacar un baúl, los lugareños decidieron tomarse algunas libertades con los objetos de la mansión. Se llevaron todo lo que no estuviese clavado al suelo, incluyendo las cosas más inverosímiles.

Tras hacer compras (y ventas) en Kemperbad, el grupo salió de camino a las Colinas Áridas, siguiendo la pista de la carta de presentación del tipo delgado para Etelka y lo que mencionó la cocinera (“Por el rio Norm a por polillas barridas”).

Primero por el río Stir hasta las Cataratas Gemelas, donde dejaron su barco amarrado.
Cascadas narn small
Y luego por el río Narm en canoa tras hacerse con la ayuda de un sacerdote druídico local, un tal Corrobeth, hasta llegar a su destino … el Cuenco del Diablo.

Cuenco del Diablo

Tras acampar justo fuera del circulo de piedras, esa misma noche avistaron un fantasma. Tras esperar pacientemente al alba, decidieron explorar la cueva que esta les señalaba.
Allí se les volvió aparecer, rogándoles que se hicieran cargo de sus restos y de sus compañeros que estaban en una de las galerías (al fondo a la derecha).
Esta les contó que en el año 2493 ella era la exploradora de una expedición costeada por un noble llamado Dagmar von Wittgestein (sin relación conocida con Corina ) pero este los traiciono y asesino a todos.

Cuando pensaban que un fantasma era lo más extraño que podía encontrar en la gruta, justo en la salida, bloqueándola, aparecieron un grupo de criaturas bestiales.
“Quietos, quietos, …. piedra, piedra… donde, donde?”
Crot skabak

Crónicas de Fenni Gehanborson

Mientras los codiciosos humanos se repartían el botín decidí que lo mejor era asegurar nuestra retaguardia, mis dos compañeros supervivientes y yo bajamos a bloquear la puerta y nos encontramos a un jinete de lobo goblin y otro lobo a su lado, debido a nuestra animadversión hacia esos seres atacamos sin pensarlo dos veces, craso error pues nos esperaban escondidos otros 5 goblins y 4 lobos mas. Uno de mis hermanos de clan y yo conseguimos refugiarnos en la casa al darnos cuenta de la emboscada y taponar la entrada ante el inminente ataque. Rápidamente bajaron Clara y Albretch para echar una mano y mientras conteníamos a los lobos ellos acabaron a distancia con la mayoría de los enemigos mediante sus misiles mágicos y sus disparos aun así dos jinetes de goblin consiguieron huir.

Después de la masacre decidí que lo mejor era esperar a la gente de mi clan para ir a despejar la mina todos juntos, aunque con la reticencia de Dieter e Irving que querían ir directamente a la mina sin esperar, Klara y Albretch se quedaron conmigo esperando mientras estos exploraban la entrada de la mina sin encontrar nada. Al poco rato llego una marabunta de humanos del pueblo con antorchas y la gente de mi clan, los humanos desvalijaron la propiedad dejando poco mas que basura y volvieron al pueblo. Yo le di el contrato a mi líder recuperando el honor de mi clan solo quedaba limpiar la mina… La cosa es que cuando llegamos no quedaba nadie los jinetes de lobo goblin debían vivir allí pero desaparecieron, la mina se encontraba en unas pésimas condiciones pero eso no seria problema para mis hermanos que reconstruirían la mina sin problemas.

Le pregunte a mi líder sobre el escudo sustraído del goblin y me indico que era una bella pieza de artesanía enana de las montañas y con la ayuda de clara conseguimos descubrir que era un escudo con algunas propiedades mágicas al parecer atrae a las armas hacia si mismo para proteger a su portador, después de todo aunque los humanos no quisieron compartir el botín y le dieron unas monedillas de propina su intuición le hizo encontrar algo mucho mas valioso para el, ademas al grupo le vendría muy bien tener un fornido enano desviando los golpes visto en los líos que se meten.

El grupo entonces decidió perseguir a Etelka la Bruja pero antes había que pasar por Kemperbad para equiparnos debidamente y vender el botín obtenido del baúl de la bruja. Yo decidí aumentar la protección de mis piernas y aunque mi pretensión es conseguir una loriga de malla completa que es con la que los enanos nos sentimos mas a gusto tuve que decantarme por unos pantalones de cuero debido al pobre estado de mi bolsa. Irving se intereso por mi escudo del clan, al disponer de uno mejor decidí que podíamos hacer un intercambio se lo vendí por 22Co y ambos quedamos satisfechos. También ofrecí mis servicios al grupo para llevar algunos de sus cachivaches debido a mi portento físico nunca me he quejado de las cargas pesadas,algún comentario hubo entre el grupo me llaman La Mula, esos encantadores animales son de mi agrado por lo que no me sentí ofendido en ni ningún momento, es mas casi diría que me gusta el mote.

Tras unas horas en la ciudad incluida una fiestecita a la que nos invito Irving, a Albretch y a mi, en la que no falto de nada decidimos seguir los pasos a la bruja hasta las colinas baldías subiendo por el rio Stir hasta una pequeña aldea donde un clérigo local nos ayudo a seguir el camino hasta un cráter donde unas columnas antiquísimas, al parecer protegían del antiguo meteorito, aunque últimamente no lo estaban haciendo muy bien pues la zona cada vez era mas inhóspita y muerta. Decidimos pasar la noche allí antes de proseguir investigando una cueva que daba al cráter. Por la noche nos hizo una visita un ente extraño, había oído hablar de cosas parecidas pero nunca me habia encontrado con un fantasma el cual nos pedía ayuda, aun así decidimos esperar hasta el dia siguiente para embarcarnos en tal investigación, durante mi guardia la imagen azulada de la mujer muerta me ponía los pelos como escarpias pero no parecía amenazante, ademas el circulo de monolitos parecía tener una influencia protectora.

Por la mañana y tras un desayuno frugal nos internamos en la cueva y encontramos a la fantasma junto a un montículo donde se encontraban algunos huesos, nos pido que la enterrásemos en tierra santa y nos contó su historia la cual sucedió hace unos 200 años, al parecer un noble había contratado un grupo expedicionario del cual era exploradora para buscar el meteoro allí enterrado y al llegar a la cueva mato a todo el grupo, nos indico que lo que estábamos buscando estaba avanzando por el túnel derecho de la cueva y desapareció cuando empece a recuperar sus huesos con mi pala mientras lo hacia detecte un olor dulzón que me traía malos recuerdos olía a Caos! alguien nos aguardaba en la entrada de la cueva…

Comments

Espero os guste esta segunda cronica de Fenni!

Por cierto Paco ahora no me deja modificar la letra no se por que a desaparecido la opcion de modificar el tamaño.

Sesión 8
 

Estaba tan sumergido en el debate del cofre, que apenas me enteré de la pelea de los goblins.

Sesión 8
 

Es lo que tiene el brillo de los objetos valiosos que no permite ver otras cosas! jajaja! pareces mas enano que yo!

Sesión 8
fmunoz

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