El Enemigo Interior

Sesion 0

Un bote, un repollo, una oveja y un aventurero

¡Tras este intrigante título se esconde una emocianante aventura!
Nuestro intrepido aventurero, Dieter, dedicado en la vida civil a la reposesión de objetos pertenecientes a difuntos, tras conocer leer el anuncio del su majestad el principe Hergard (y la paga de 20 coronas de oro o más al día) decicio invertir sus escasos ahorros y acudir a la llamada.
Como para todos es sabido, aunque el método más seguro de viajar es el barco fluvial, el más rápido es el carruaje. Tras varios días de dolor de riñones y baches por las carreteras imperiales, nuestro viajero se aproxima a Grunburg, destino donde por la inexistencia de puentes debera tomar un ferry para cambiar luego a otro carruaje al otro lado del rio Teufel.
La diligencia no para exactamente en la ciudad, si no que continua unas pocas millas hasta un lugar acondicionado para ello, justo fuera del alcance de la jurisdición de los cobradores de impuestos locales.
El sitio es solmente un murode piedra, 2 vigas y un techo, para guarecerse de las inclemencias. Tambien tiene abrebaderos y un embarcadero.
Nuestro aventurero es el unico que continua hacia Altdorf, así que una vez apeado, se dedica a contemplar como se aproxima un bote plano, manejado por un barquero. Remando en la parte central del río y luego con pertiga más cerca de la orilla (donde tiene un curioso sistema para enganchar la enbarcación a una cuerda guia).
Mientras tanto los conductores, estiran las piernas, dan de beber a los caballos y se marchan de vuelta por donde han venido.
Tras amarrar y con la ayuda de un lugareño el barquero carga en el bote algunas mercancias que tiene que llevar al otro lado – una enorme caja de repollos y 2 ovejas.
“¿Alguien para Altdorf?” – Levantando la mano, nuestro amigo se aventura en el bote.
Por serte el precio del cruce del río estaba incluido en la viaje.
Fritz, que así se llamaba el hombre al timón (bueno a los remos) empieza a charlar animada y unilateralmente. “Todo el día remando de un lado al otro”, “Que si las compañías de carruajes lo explotan”, “Que si no podría contribuir en unos peniques.. vamos digo yo..voluntariamente”
Por suerte, que le se paso el viaje disimulando y sin abrir la boca, para nuestro protagonista, un rato despues se aproximan a la orilla del otro lado del río y refunfuñando Fritz amarra y descarga el cajón (con la carga algo mordisqueada) y las ovejas sin haber recibido una sola moneda extra.
Al otro lado del río se encuentra un granjero en su carro, esperando su carga.
Dieter no tarda en darse cuenta de que donde se suponía que debía haber otra diligencia no hay nada.
Tras presentarse al granjero, Sigfried, este le dice que el carruaje ya partio hace 3 horas sin esperar a nadie.
Se ofrecerá a llevarles hasta su granja que esta a 5 millas en la misma dirección que la próxima posada y parada de postas (que queda como 20 millas más).
Dieter se da cuenta de que 20 millas es lo suficientemente lejos como para no poder llegar antes de que anochezca, pero por el camino el grajero le ofrece una solución, si le ayuda a localizar unas ovejas robadas el le da cena, alojamiento y transporte al día siguiente.

Todo ello se complica .. y bueno por el camino queda araña gigante suelta por el bosque, el molinero local (Hanz Mueller) entre sus fauces, una oveja rescatada y la aparición justo al anochecer de la patrulla de Magnus Athrecht.

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fmunoz

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